Foto en blanco y negro de la calle Larrainzar

Varias denominaciones. “Burlada” ha tenido distintas formas de expresión a lo largo de la historia.Consta como Bruslata o Buruslata en documento escrito en 1097 en latín. Los
La variante Bruslade debió ser empleada al hablar o escribir en gascón o en francés. La forma actual Burlada figura desde el XV y acabó imponiéndose entre hablantes romanceados. Los vascohablantes la llamaron Burlata o Burleta.vascohablantes medievales pudieron denominarlo de forma parecida. Accidentalmente figura como Buruslada. Bruslada fue la forma generalizada durante los siglos XII al XV en documentos redactados en latín.

Burlada fue antiguo lugar de señorío eclesiástico, dependiente de la Catedral desde 1276. Durante el siglo XII obispo y canónigos poseían aquí campos, viñas, molinos, siervos o collazos y también el señorío del lugar; en 1427 sus vecinos tenían que pagar al arcediano de la tabla del cabildo de la catedral de Pamplona un robo de trigo como pecha anual.

El rey Carlos el Noble quedó prendado del paisaje burladés, convirtiendo el lugar en residencia de verano de la familia real. En 1390 la familia real veraneó en el palacio y el pueblo se llenó de nobles y de gentes de armas. Organizaban brillantes festejos: justas, torneos, juegos de guirnaldas y corridas de toros… La reina Leonor llegó a sentar a su mesa a doscientos comensales en 1398.

Hasta su reciente demolición el palacio se alzaba al poniente y era contiguo al templo parroquial. Últimamente era conocido como “Casa Sholdáu”. Era un edificio señorial, con portada de arco apuntado defendida por matacanes y ventanas de labor de tracería gótica en la fachada meridional.

En 1494, en las Cortes que se celebraron en Burlada, se reformaron los tribunales del reino.

En 1630 el rey vendió a Sancho Monreal la jurisdicción baja y mediana de Burlada. Desde entonces, Burlada pasó a ser lugar de señorío hasta los comienzos del XIX.

Foto antigua de la Plaza CofradíasPalacio. Según Real Cédula despachada en 1630, la casa que poseía Sancho de Monreal en este lugar era un palacio con asiento en Cortes. En una relación emitida en 1723 a Madrid por la Cámara de Comptos, Burlada contaba con un palacio de cabo de armería, que por entonces pertenecía a Don Fermín de San Martín. El heredero de dicho palacio era en 1758 Don Ignacio San Martín, y en ese mismo año su madre y tutora doña María Ignacia Fernández de Vizarra solicitó rebate de cuarteles.

Desde 1623 hasta 1760 el concejo de Burlada y todo el vecindario mantuvo una lucha constante contra los señores forasteros de esta casa, un noble caserón en cuya fachada campea un escudo de armas y conocido como “Casa Pabollet”, aunque antes denominada “Casa Sanmártin”.

Concejo del valle de Egüés. Burlada perteneció al histórico valle de Egüés, del que históricamente formaba parte al menos desde el siglo XIII. El primer intento de desanexión de Burlada tuvo lugar en 1950, a lo que el valle se negó. Burlada se constituyó en ayuntamiento independiente el 25 de septiembre de 1970.

Altísima densidad de población. Tiene una de las más altas densidades de población de Navarra.

A comienzos del siglo XX Burlada era un concejo de la Cuenca de Pamplona; en 1900 tenía 297 habitantes. La gran explosión demográfica llegó a partir de 1950, a raíz de la presencia multitudinaria de inmigrantes y a la necesidad de proporcionar suelo y vivienda. Burlada se convirtió en centro receptor de inmigrantes en el momento de máxima expansión industrial de la capital navarra, de tal forma que pasó a constituir una prolongación de la misma.

Hoy en día sus habitantes sobrepasan los 15.000, ocupando el cuarto lugar de los municipios navarros de más densidad de población.