Actualidad



·        Sigue predominando el trato paternalista y sobreprotector que se hace realidad, entre otras formas, en la expresión “nuestros mayores”, cada vez más rechazada porque anula a las personas como sujetos, protagonistas de su vida, para tratarlas como objetos pacientes que deben aceptar lo que los otros deciden sobre ellas.

·        Autonomía no es lo contrario de dependencia; una persona es dependiente cuando necesita apoyos de otras para realizar sus actividades cotidianas y es independiente cuando se vale por sí misma. La autonomía sin embargo es la facultad de la persona para actuar según su criterio, con independencia de la opinión o del deseo de otros.

·        En el Día Internacional de las Personas de Edad reivindicamos un trato como sujetos- no como objetos- en igualdad al resto de ciudadanos, respetando su derecho a participar y su libertad para gestionar esta etapa de la vida con el único objetivo de vivir la plenitud vital que todo ser humano está llamado a alcanzar, sin intromisiones externas.

La sociedad ha cambiado y las personas mayores de hoy son totalmente diferentes a las de hace varias décadas. La palabra clave en este momento es la heterogeneidad: hay personas mayores dependientes o semidependientes y otras totalmente independientes pero, tanto unas como otras, deberían poder actuar con autonomía para gestionar su vida. Autonomía no es lo contrario de dependencia; una persona es dependiente cuando necesita apoyos de otras para realizar sus actividades cotidianas y es independiente cuando se vale por sí misma. La autonomía sin embargo es la facultad de la persona para actuar según su criterio, con independencia de la opinión o del deseo de otros.

Percibimos la vejez como algo desagradable porque la miramos con el filtro de la juventud, marcado casi exclusivamente por la fuerza física y el aspecto juvenil, pero una aplastante mayoría de personas mayores no se identifica con la imagen de fragilidad y decrepitud que se les atribuye. Y cada vez son más quienes no están dispuestos a soportar ese edadismo, porque en estas edades se poseen otras dimensiones como la capacidad de análisis y razonamiento, interacción social, búsqueda de soluciones, o inteligencia emocional, cuyo máximo desarrollo no se consigue hasta bien avanzado el ciclo vital. Las personas mayores tienen un potencial ignorado y desaprovechado por la sociedad.

En el Día Internacional de las Personas de Edad reivindicamos un trato como sujetos- no como objetos- en igualdad al resto de ciudadanos, respetando su derecho a participar y su libertad para gestionar esta etapa de la vida con el único objetivo de vivir la plenitud vital que todo ser humano está llamado a alcanzar, sin intromisiones externas.